Cómo secar leña rápidamente

La madera mojada no se quemará. La madera verde recién cortada se debe sazonar antes de que esté lo suficientemente seca como para quemar de manera eficiente. Ya sea que esté calentando su hogar o tratando de mantenerse caliente en un viaje de campamento, la leña seca es esencial para mantener el fuego encendido y no engullir la estufa. La madera verde arde lentamente y no proporciona mucho calor. El sol y el viento son las mejores herramientas para secar leña, pero existen algunas técnicas para ayudar al proceso.

Apile la leña cortada para que el aire circule alrededor de las piezas.

Apilamiento y Almacenamiento

Paso 1

Retire las ramas de los árboles cortados con un machete, una sierra de arco o una motosierra. Corte la madera en largos que quepan en su estufa de leña o chimenea. Divida la madera y apílela de manera que permita que el aire circule entre las piezas. Mantenga la madera cortada fuera del contacto directo con el suelo. Puede apilar la capa inferior en una plataforma, paletas o algunos pedazos de madera dimensional. Si tiene enormes rondas de madera verde, colóquelas en el lado sin cortar durante al menos unas semanas antes de partirlas. La madera muy densa puede ser más fácil de cortar en invierno, después de que la humedad en la madera se congele. La madera partida se seca más rápido que las rondas completas.

Paso 2

Deje la madera descubierta para que el viento y el sol puedan secarla más rápidamente. Si está lloviendo o nevando, cubra la parte superior de la pila con una lona, ​​láminas de plástico o papel de alquitrán para evitar que la lluvia y la nieve toquen la madera y el rocío se condense. El plástico es una barrera más impermeable, pero también evitará que la condensación se evapore. El papel alquitranado evitará que la lluvia ligera o la nieve seca penetren la madera y permitirá que circule el aire. Retire el plástico en días soleados o ventosos para permitir que la madera verde o húmeda se seque.

Paso 3

Lleve un suministro de leña al interior uno o dos días antes de que necesite quemarla. Extiéndalo para permitir que el aire circule por todos los lados de la madera. Si la madera está cubierta de nieve o hielo, revise el piso después de 15 a 30 minutos y limpie la nieve derretida. Dé la vuelta a la madera o pásela de punta. Comience el fuego con leña seca y madera. La madera húmeda se secará y arderá una vez que el fuego arda bien. Ajuste el amortiguador para que la madera se queme y no arda.

Paso 4

Encuentra leña tan pronto como llegues al campamento. Apile la madera debajo de un árbol, sobresaliendo por una roca u otro lugar donde esté lo más protegida posible. Si está lloviendo o la madera está saturada por precipitaciones anteriores, apile la madera para que algo quede fuera del suelo húmedo, pero el aire aún puede circular alrededor de las piezas. Cubra la madera con una lona si tiene una, o con ramas de pino. Una vez que encienda el fuego, coloque piezas húmedas cerca del fuego para que el calor del fuego las seque antes de colocarlas en el fuego.